Echo muchísimo de menos las conversaciones inteligentes; creo que en la mayoría de los casos es un error mío, un error por no querer empezar una conversación inteligente; parece que no encuentro el momento apropiado, quizás se debe a que éstas, como todas las situaciones especiales, como todo lo bueno, no se dan a diario, de manera que seamos capaces de apreciarlas cuando ocurren; ahora que lo pienso, tengo la sensación de que este hablar conmigo mismo se debe a la necesidad de conversaciones inteligentes en mi vida; en mi caso, son como el sexo, parece que nunca tengo suficiente, es un problema, nunca acabo saciado de pensar y debatir conmigo, sólo en algunas ocasiones puedo hacerlo con otra persona, sí, hablo de las conversaciones, claro… Ultimamente ando enganchado a la saga “Millenium” de Stieg Larsson, libros que en mi vida habría comprado, ni por la temática, ni por los títulos, por Dios: “¿¿¿La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina???” eso qué cojones es, y lo que es más importante, de qué cojones trata, de hecho creo que cada vez que pasaba por delante de un stand de esta saga y veía a gente abriendo los libros, leyendo la biografía, pensaba que la sociedad del consumismo y los medios de comunicación, volvían a dirigir las mentes de las personas de nuevo, y con una sonrisa miraba con desdén a los pobres incautos, y de repente, mi madre me llama por teléfono, y me dice que me ha comprado los tres libros de una colección que está teniendo mucho éxito y tal… Sí, unos libros de una chica, de un escritor sueco, y yo: “ostia, los libros de la chica del bidón de gasolina” pero si ni siquiera sé de qué van, joder, ya le han engañado a esta mujer”. Sé que lo hizo con toda su mejor intención, de hecho me propuse dar una oportunidad a los libros de la chica, las mujeres y todo el tinglado sueco ese, al menos para ver de qué iba el tema.
Cuál no fué mi sorpresa al encontrarme con algo a lo que yo llamaría novela negra, joder, encima eran tres pedazo de libros de la ostia de páginas, de un estilo que nunca me interesó, pero eso sí, tenía que reconocer que la lectura era fluida, que la redacción era ágil, que los personajes, eran atractivos, que la trama, joder, la trama era una locura, que… total que aquí me hallo, en medio de Suecia, tratando de comprender tramas en las que las mujeres son las grandes perdedoras, un mundo que muestra el engaño del mundo económico, la locura, la muerte, el sexo, el amor, a veces, y una sociedad lejana, pero no tanto; dos semanas, los dos primeros libros fulminados, comenzando a leer el tercero, y sumergido en la vorágine de las investigaciones y tramas oscuras, sumergido en la vorágine del consumismo al que los medios una vez más nos han dirigido, pero qué cojones, estoy disfrutando enormemente de esta conversación inteligente…
De vez en cuando viene muy bien olvidarse de los recelos y dejarse llevar por la marea, a ver qué pasa, lo mismo nos encontramos de bruces con una conversación enormemente inteligente, ya sabes…





Me encanta tu forma de expresión
Muchas gracias, la sorpresa de encontrar que alguien pasa por aquí y lee lo que escribo.
jajaaja xD sigue escribiendo guey!